La fotografía me ha dado muchas cosas, me ha dado la vida: Carlos Jurado

maestro Carlos Jurado Delmar

“A veces nos aferramos al pasado por alguna razón, romántica o idealista, pero hay que reconocer que los tiempos cambian, la tecnología avanza a una velocidad pavorosa y me parece muy bien” afirma el artista

Por Carlos A. Villalobos Cortés

Xalapa, Ver., 30 de septiembre de 2014.
En entrevista con uno de los pilares de la fotografía en México, Carlos Jurado Delmar reconoce que la tecnología avanza a pasos agigantados lo que posibilita que hoy todo mundo pueda tomar fotografías.

Nativo de San Cristobal de las Casas, Chiapas, el artista plástico descubrió desde temprana edad su fascinación por el arte, estudió en la escuela de Pintura y Escultura “La Esmeralda” posteriormente y luego de viajar a Cuba regresa a México. En 1963 obtiene el premio “Nuevos Valores” del Salón de la Plástica Mexicana y diez años después gana el premio del Salón Anual de la Plástica Mexicana.

Para inicio de los años setentas realiza experimentos en el campo de la fotografía. En 1974 la UNAM publica su libro “El Arte de la Aprehensión de las Imágenes y el Unicornio”. Ese mismo año funda la Facultad de Artes Plásticas de la UV, luego de que esa casa de estudios reconociera las labores del Taller de Artes Plásticas. Fundándose así por primera vez en el país la licenciatura de Fotografía.

Hablar de la trayectoria del maestro Carlos Jurado Delmar representaría una buena cantidad de tiempo, sin embargo si podemos reconocer que el mayor legado que ha dejado a la fotografía, son sus estudios con las cámaras estenopeicas (cámaras que no tienen lente y que comúnmente están fabricadas de cartón o madera)

“Es tan simple, cualquier objeto que pueda aislarse de la luz, como una caja de zapatos, es una buena cámara” comentó en alguna ocasión el artista.

Así, casi por casualidad

Carlos Jurado recuerda como inició el gusto por construir cámaras estenopeicas, muy similar a lo acontecido a Edwin Herbert Land inventor de la cámara instantánea Polaroid, donde la curiosidad de sus hijas hizo posible que estos hombres se inmortalizaran con sus trabajos, por cierto ambos lo desarrollaron en los años setentas.

“Empecé a hacer ese tipo de fotografías por casualidad; tengo una hija, que en los años setentas era muy pequeña y estudiaba en una escuela activa, un día llegó diciéndome que le habían dejado como objetivo de investigación descubrir cómo se transmite y se proyecta la luz en una caja oscura, entonces hicimos una cajita para probar, es una cosa muy antigua, por curiosidad le pusimos una película fotográfica, yo tenía un antecedente más o menos primitivo de cómo se revelaba con la película, lo hicimos, me gustó el resultado, así empecé a hacer esto. Eso fue lo que me inició, la curiosidad infantil de mi hija.”.

Quien fuera considerado como un fotógrafo adelantado a su tiempo, hoy reconoce que la tecnología lo ha superado en el ocaso de su vida, a sus casi 87 años (el 3 de noviembre los cumple) Carlos Jurado se dice sorprendido por lo que se puede hacer con un teléfono.

“No se requiere una cámara tradicional los telefónos actuales lo resuelven, querremos o no hay muchas cosas buenas que están saliendo independientemente de quien lo esté haciendo, ahora mi nieto de 12 años saca fotos con el teléfono y le hace cambios en algo así como photoshop, no tengo más que decir que es otra época”.

Con el rostro surcado por las huellas del paso del tiempo, el maestro Carlos Jurado reconoce que es mucho lo que le debe a la fotografía, “La fotografía me ha dado muchas cosas, me ha dado la vida” dice sonriendo a este servidor.

This Post Has 1 Comment

  1. Tio Carlos felicidades tu sobrina desde san antonio texas te recuerdo con mucho carino. Buen repotaje

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